viernes, 14 de agosto de 2009

Ocaso (I parte)


Despertar en una atardecer con los ojos confundidos en busca de un esquivo amanecer,
Sintiendo la magullada piel inhalando las últimas partículas del aire,
viendo como se vierte sobre mi el hedor de escenas entrecortadas...
Como se diluyen en los acribillados espacios los esperados finales felices.
Mis oscuras manos van rasgando una puerta sin bisagras, sin sentido, sin sendero.
No se por qué mi andar es calmo, no se por qué mis pasos me guían hacia el abismo desconocido de siempre
Me empapo en un sudor añejo, vaporoso, etéreo.
Mi lengua se desgarra en cada agrio cortejo de proyecciones inconclusas.

Mi respirar ya se ha cansado, me cuesta sostenerme en este último hálito de vida,
Tu lucha ha terminado, pero mucho antes del inicio del final.

Solo puedo ver en esta hora como aparecen las sombras de algo que fue en un día que nos parece casi irreal.

Solo puedo tragar este amargo licor de la desesperanza y del desamor,
Amargura que me acompañará por el resto de esta larga y sombría noche,
noche que se resiste a abandonarnos, que nos encadena y nos ciega.

domingo, 4 de enero de 2009

Y si hoy fuese mi último día?


Si hoy fuese mi último dia,
no perdería tiempo en lágrimas absurdas,
al amanecer, quizás, me sacaría la ropa y correría
libre por las calles,
Gritaría a todos los dioses lo despreciables que son...
Cabalgaría loca de tristeza sobre un deprimente corcel para que sea testigo de mis silenciosos lamentos.
Le diría a mi jefe que puede irse al quinto infierno con su discurso de moralidad barata,
Haría público mi vicio oculto de extrañarte,
Al medio día tomaría sol en una playa repleta de personas,
me hundiría desnuda en las olas,
desafiando sigilosa a un mar altivo, orgulloso y arrogante.
Comería frutas, bebería cerveza para armarme de valor,
Huiría raudamente, no pagaría la cuenta, blasfemaría en contra del los mercados
que no discriminan entre los que pueden pagar mucho y los que simplemente
deben conformarse con preguntar "¿Cúanto cuesta?" "ahh... ya muchas gracias... peroooo.. no me alcanza"

Dormiría una siesta sin preocuparme por volver al trabajo, cantaría en mi inglés barato " I need a man to love" hasta que los gatos se cansaran.

Al anochecer iría temerosa hasta tu ventana...
observaría tu silueta sugerente, aquella que he visto muchas veces, pero que solo hoy me parece mas bella que nunca...
En silencio te ayudaría a no decir la palabra,
seguiría cada detalle,
me colaría suavemente por algún espacio y me metería en tu cama...
rasgaría tus ropas te abrazaría tantas veces, te besaría otras cuantas, recorriendo tu cuerpo... poco importaría lo que pudieras pensar de mi despues, si al final ya no estaré, si al final solo seré un espacio vacío en un mundo al que llegué por accidente.

Y al final, solo al final, sentiría como se humedece mi rostro con una amarga lágrima que me agota la vida, desgarrándome con mordidas letales...

domingo, 12 de octubre de 2008

Tengo miedo


Tengo miedo. Sí lo tengo,
me desvanezco en tibias tardes inconclusas,
me pierdo en retorcidos brazos que me atrapan,
como si un amor intangible me acribillara en plena
calle, como si la angustia me tapizara de una adiposa
membrana, oscureciendo las horas próximas.

Mantengo viva mi prescencia pero trato de aniquilarla
rápidamente, trato de seducirla, engañarla y descuatizarla entre maravillas
inexistentes, la rodeo de bellezas, de caricias ajenas de miradas
inconsistentes, de "te quieros" de otras decadas para hacerla caer
en mi plan siniestro.
Recorro avenidas de locura, me adentro en pasajes de hedores putrefactos para
evitar esta persecución absurda, para no desaparecer del todo...

Tengo miedo y por cierto que tengo mucho...

me he perdido y me he buscado en las piedras a la orilla del camino,
he dejado pistas para volver, pero me he extraviado. No estoy.
¿Será que finalmente he conseguido mi objetivo?
¿Será que he caido en mi trampa?
Tal vez ya no habrán mas lunas en mis anocheceres del olvido,´
quizás ya no me tocará la duda ni el llanto, ni un acorde ni una serenata.
Casi no puedo hablar, estoy petrificada, sigilosa, cautelosa, creo que no me fui
pero tengo miedo de descubrirme en estos espamos de tiempo, debo mantenerme
en silencio sin respirar, sin latidos, sin lechos.
Debo seguirme engañando, para poder permanecer, para poder oler despacito
tus menudas sensaciones, para oir desde las sombras, tus ruidos macabros, tus ecos
deformados al calor de la danza del desamor.

jueves, 25 de septiembre de 2008

re-lectura sátira


hoy, que se repitan esos hoy, súbitamente he pensado en ti , ( sonó como a canción de Perales),perales sentía o pensaba las canciones no se, pensé ( ?¿) en qué estarás haciendo, en qué estarás pensado...en el desencanto de la vida juntos a sus fugaces caprichos de amor y que tal vez algún dia....o un anoche mmm?? si ...de acuerdo...



propuestas y respuestas de lo que no fue

lunes, 15 de septiembre de 2008

Muerte súbita


La última frase no estaba dicha,
la última palabra aun no había sido pronunciada,
nadie pensó que quedaba espacio para la duda,
sin embargo, la fria brisa de la mañana auguraba
lo que no se habia dicho.

Nadie dijo que el final era una muerte súbita,
una mutilación del alma,
una evaporación del silencio.

Todo apareció como un torbellino, enredando los tonos violetas,
confundiendo los diáfanos contornos de tu silueta.
Se acercó lentamente desde la vereda de enfrente,
simulando estrellas guías, oscureciendo la rutas.

El enigma de la destrucción se hacía cada vez mas ilegible,
pero todavia quedaba ese absurdo vestido de una noche primaveral,
lleno de flores pálidas, marcando la caida de los hombros desnudos, frios,
cubriendo un cuerpo que se olvidó de esperar, al que el tiempo no perdonó.

Quedaba todavía, la fotografia inexacta, un periódico de alguna época,
vieja rebanadas de pan sobre una estufa hechizada.
Ellos creian que la historia no podria morir,
que seguirían hasta el final de los tiempos,
pero no consideraron que la historia nunca tuvo un principio,
y menos un término de cuentos... eso la condenó...
a la muerte súbita,
a esa muerte insensible, desafiante, postergada
esa muerte que se cansó de estar sola y que vino por nosotros
para charlar de vez en cuando.

viernes, 12 de septiembre de 2008

Ironía


Aquella noche la Ironía hizo su jugada maestra,
movió una carta aquí, otra allá y todo quedó en nada,
tal como ella lo planeó.

En su absurda técnica, nos permitió recordar viejas estrategias,
nos dejó creer que manejabamos el juego a nuestro antojo,
nos manipuló haciéndonos pensar que esta vez si ganariamos,
más el tiempo fue su gélido aliado y nos petrificó.

Aquella noche, nos embriagamos en risas y espantos,
vibramos con la mesura de lo irracional,
nos ahogamos en vientos amorfos que sin piedad golpeaban nuestros rostros.

Que cruel, la ironía seguía mirándonos con esa perversa sonrisa,
como presagiando la culminación de una era,
el apocalipsis de un extraño recuerdo.

Aquella noche, esta ironía, disfrutó a concho las destructivas adversidades,
desgustó lentamente cada pedazo nuestro que caía sobre la mesa,
saboreó nuestras extremidades, jactándose de su macabra victoria.

Siniestra ironía, tan hábil para delinear espacios inexistentes,
profundas estocadas en medio de la casualidad inducida...

Aquella noche, ella dio su veredicto,
aquella noche nos sentenció a la distancia,
a esa distancia que ya conociamos pero que nunca quisimos invitar a nuestra mesa...

Aquella noche la Ironía sacó de bolsa uno de esos cigarrillos largos,
lo encendió y nos lanzó, implacable, el humo en la cara...


Aquella noche todo quedó en nada,
tal como ella lo planeó.

martes, 9 de septiembre de 2008

Serás poesía




Creo que a ti te convertiré en poesía,
serás indestructible en cada palabra,
cabalgarás eternamente en la frontera de mis lamentos.

Tengo ganas de convertirte en poesía,
para que así no mueras en el intento,
para que no te desplomes en brazos incorpóreos.

Quieres que te convierta en poesía,
me lanzas a la cara tu humanidad,
tocas mis manos con destellos tenues.

Tienes ganas de que te convierta en poesía,
lo se por tu mirada sugerente,
lo siento en el calor de tu pasado.

Es definitivo, te convertiré en poesía.
aunque el holocausto ya ha hecho estragos,
a pesar de que todas las lunas han caído en un pozo profundo.

Serás poesía, más mis ojos no vivirán lo suficiente para admirarte
mi boca ya no recordará conscientemente el sabor de la tuya,
mis lozanías serán una añeja historia sin final feliz.

Sin embargo tu, seguirás siendo poesía,
pero de esas que son un sueño invernal,
de esas que parpadean lentamente en los espasmos de frio,
de aquellas invencibles en cada anochecer.

Si, serás poesía....