sábado, 24 de mayo de 2008

He muerto, lo sabías?


Solía admirar los colores de tus palabras,
Solía caminar por las montañas de tu conciencia,
Solía respirar el cálido aire de tu cordura,
Solía saborear tus complacentientes y desquiciados
remordimientos,
Solía fascinarme en la necesidad angustiante de
devorarte.

Algunos dicen que es hoy, otros murmuran que fue ayer.

No se que dia es,
No se cuanto tiempo ha pasado,
No se cuando llegué aquí,
No recuerdo cómo pasé de un estado material
a este estado huraño y pesado.
A veces casi ni siento mi cuerpo,
otra veces no puedo con él,
Solo mis alas parecen cobrar vida y se agitan, se agitan
y se agitan sin parar,
Trato de impulsarme pero el enjambre de pestilentes
ocasos parece aplastarme.
El frio y la derrota se han unido inexplicablemente
en una mancha roja,
mi alma parece haber salido de esta decadencia y me mira,
inquisidora, desafiante.
Me analiza centimetro a centimetro,
observa mis párpados cerrados,
el color lívido de mi boca entreabierta,
mis dedos rasgados,
mis uñas amarillentas.

Me siento culpable.

Culpable de haber soñado,
de haber tenido estúpidos despertares,
de acribillar mi sombra al final del laberinto,
de haberme permitido sentarme en la bruma,

¿Por qué nadie me dijo que había muerto?

Si hubiese tenido la certeza de ello,
estaría plenamente muerta,
Absolutamente quieta,
retorcidamente intacta,
espeluznantemente en mármol.

¿Por qué no quise escuchar que estaba muriendo?

Si hubiese oido,
mis alas estarían en una bóveda, desintegradas, pulverizadas
y no locamente agitas en este encierro confidente e infinito.

jueves, 22 de mayo de 2008

Mariposas extraviadas


Fulgores difusos perdidos en un vaporoso amanecer,
Cristales amargos disfrazados de ahogante calma,
Nubes recorriendo mis entrecortadas venas,
Grises recuadros de fantasias malformadas,
Sacrificios inutiles desparramados sobre mi cama vacía,
¿Cambiará el hecho de que la noche cae de manera estrepitosa yme aplasta de manera abominable?
Ruedo, ruedo y ruedo sin fin cuesta abajo,
impregnándome deverdes reinos.
Ruego, ruego y ruego por escabullirme sin ser vista,
Sueño, sueño y sueño con que ya no puedo soñar,
¿Podré volar como la mariposa que un dia
se posó en mi rodilla?
Soy como la crisálida en su fase nuclear de eterna espera,
permanezco colgada en un vaivén de angustiantes letanías...
Soy la forma destruida de un triturado ocaso,
suspendida en el péndulo confuso de un mundo extraño....
soy... lo que no soy... cuando no estoy...
fria, asfixiante, poderosa, misteriosa, extraviada,
perdida, masacrada, burlada, congelada,
pero aun....

Mariposa

miércoles, 21 de mayo de 2008

Sintiendo sin sentir


Miro la profundidad de mi sombra y me pierdo en el abismo resplandecientede la nada...

Cada molécula de desesperación, me petrifica en el intento vano de respirar.

Levanto mis ojos y solo entonces diviso un leve rayo de luna...

Justo alli recupero mis movimientos, entreabro mi boca y

capturo las delicias de la noche

Aprisiono en mis poros la suavidad del viento que sopla en contra...

ya no muerdo las mustias hierbas de la inverosimil destrucción...

ya no siento el dolor indoloro de la ciudad en ruinas...

ya no siento!

jueves, 1 de mayo de 2008

Amada Inmortal (Beethoven)


"Mi ángel, mi todo, mi yo... ¿Por qué esa profunda pesadumbre cuando es la necesidad quien habla? ¿Puede consistir nuestro amor en otra cosa que en sacrificios, en exigencias de todo y nada? ¿Puedes cambiar el hecho de que tú no seas enteramente mía y yo enteramente tuyo? ¡Ay Dios! Contempla la hermosa naturaleza y tranquiliza tu ánimo en presencia de lo inevitable. El amor exige todo y con pleno derecho: a mí para contigo y a ti para conmigo. Sólo que olvidas tan fácilmente que yo tengo que vivir para mí y para ti. Si estuviéramos completamente unidos ni tú ni yo hubiéramos sentido lo doloroso. Mi viaje fué horrible...
"Alégrate, sé mi más fiel y único tesoro, mi todo como yo para ti. Lo demás que tenga que ocurrir y deba ocurrir con nosotros, los dioses habrán de enviarlo...
"Tarde del lunes... Tú sufres. ¡Ay! donde yo estoy, también allí estás tú conmigo. Conmigo y contigo haré yo que pueda vivir a tu lado. ¡¡¡Qué vida!!! ¡¡¡Así!!! Sin ti... perseguido por la bondad de algunas personas, que no quiero recibir porque no la merezco. Me duele la humildad del hombre hacia el hombre. Y cuando me considero en conexión con el Universo, ¿qué soy yo y qué es aquél a quien llaman el más grande? Y sin embargo... ahí aparece de nuevo lo divino del hombre. Lloro al pensar que problablemente no recibirás mi primera noticia antes del sábado. Tanto como tú me amas ¡mucho más te amo yo a ti!... ¡Buenas noches! En mi calidad de bañista, debo irme a dormir. ¡Ay, Dios! ¡Tan cerca! ¡Tan lejos! ¿No es nuestro amor una verdadera morada del cielo? ¡Y tan firme como las murallas del cielo!
"Buenos días, siete de julio. Todavía en la cama se agolpan mis pensamientos acerca de ti, mi amada inmortal; tan pronto jubilosos como tristes, esperando a ver si el destino quiere oírnos. vivir sólo me es posible, o enteramente contigo, o por completo sin ti. Sí, he resuelto vagar a lo lejos hasta que pueda volar a tus brazos y sentirme en un hogar que sea nuestro, pudiendo enviar mi alma al reino de los espíritus envuelta en ti. Sí, es necesario. Tú estarés de acuerdo conmigo, tanto más conociendo mi fidelidad hacia ti, y que nunca ninguna otra poseerá mi corazón; nunca, nunca...
"¡Oh, Dios mío! ¿Por qué habrá que estar separados, cuando se ama así? Mi vida, lo mismo aquí que en Viena, está llena de cuitas. Tu amor me ha hecho al mismo tiempo el ser más feliz y el más desgraciado. A mis años, necesitaría ya alguna uniformidad, alguna normalidad en mi vida. ¿Puede haberla con nuestras relaciones?... ángel, acabo de saber que el correo sale todos los días. Y eso me hace pensar que recibirás la carta en seguida.
"Está tranquila. Tan sólo contemplando con tranquilidad nuestra vida alcanzaremos nuestra meta de vivir juntos. Está tranquila, quiéreme. Hoy y ayer ¡cuánto anhelo y cuántas lágrimas pensando en ti... en ti... en ti, mi vida... mi todo! Adiós... ¡quiéreme siempre! No desconfíes jamás del fiel corazón de tu enamorado Ludwig. Eternamente tuyo, enternamente mía, eternamente nuestros."

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Nunca se supo a quien dedicó estas letras, jamás hubo un nombre, ni una fotografía.... solo un sentimiento que atrapó los dias, las noches y el aire de Beethoven...