jueves, 25 de septiembre de 2008

re-lectura sátira


hoy, que se repitan esos hoy, súbitamente he pensado en ti , ( sonó como a canción de Perales),perales sentía o pensaba las canciones no se, pensé ( ?¿) en qué estarás haciendo, en qué estarás pensado...en el desencanto de la vida juntos a sus fugaces caprichos de amor y que tal vez algún dia....o un anoche mmm?? si ...de acuerdo...



propuestas y respuestas de lo que no fue

lunes, 15 de septiembre de 2008

Muerte súbita


La última frase no estaba dicha,
la última palabra aun no había sido pronunciada,
nadie pensó que quedaba espacio para la duda,
sin embargo, la fria brisa de la mañana auguraba
lo que no se habia dicho.

Nadie dijo que el final era una muerte súbita,
una mutilación del alma,
una evaporación del silencio.

Todo apareció como un torbellino, enredando los tonos violetas,
confundiendo los diáfanos contornos de tu silueta.
Se acercó lentamente desde la vereda de enfrente,
simulando estrellas guías, oscureciendo la rutas.

El enigma de la destrucción se hacía cada vez mas ilegible,
pero todavia quedaba ese absurdo vestido de una noche primaveral,
lleno de flores pálidas, marcando la caida de los hombros desnudos, frios,
cubriendo un cuerpo que se olvidó de esperar, al que el tiempo no perdonó.

Quedaba todavía, la fotografia inexacta, un periódico de alguna época,
vieja rebanadas de pan sobre una estufa hechizada.
Ellos creian que la historia no podria morir,
que seguirían hasta el final de los tiempos,
pero no consideraron que la historia nunca tuvo un principio,
y menos un término de cuentos... eso la condenó...
a la muerte súbita,
a esa muerte insensible, desafiante, postergada
esa muerte que se cansó de estar sola y que vino por nosotros
para charlar de vez en cuando.

viernes, 12 de septiembre de 2008

Ironía


Aquella noche la Ironía hizo su jugada maestra,
movió una carta aquí, otra allá y todo quedó en nada,
tal como ella lo planeó.

En su absurda técnica, nos permitió recordar viejas estrategias,
nos dejó creer que manejabamos el juego a nuestro antojo,
nos manipuló haciéndonos pensar que esta vez si ganariamos,
más el tiempo fue su gélido aliado y nos petrificó.

Aquella noche, nos embriagamos en risas y espantos,
vibramos con la mesura de lo irracional,
nos ahogamos en vientos amorfos que sin piedad golpeaban nuestros rostros.

Que cruel, la ironía seguía mirándonos con esa perversa sonrisa,
como presagiando la culminación de una era,
el apocalipsis de un extraño recuerdo.

Aquella noche, esta ironía, disfrutó a concho las destructivas adversidades,
desgustó lentamente cada pedazo nuestro que caía sobre la mesa,
saboreó nuestras extremidades, jactándose de su macabra victoria.

Siniestra ironía, tan hábil para delinear espacios inexistentes,
profundas estocadas en medio de la casualidad inducida...

Aquella noche, ella dio su veredicto,
aquella noche nos sentenció a la distancia,
a esa distancia que ya conociamos pero que nunca quisimos invitar a nuestra mesa...

Aquella noche la Ironía sacó de bolsa uno de esos cigarrillos largos,
lo encendió y nos lanzó, implacable, el humo en la cara...


Aquella noche todo quedó en nada,
tal como ella lo planeó.

martes, 9 de septiembre de 2008

Serás poesía




Creo que a ti te convertiré en poesía,
serás indestructible en cada palabra,
cabalgarás eternamente en la frontera de mis lamentos.

Tengo ganas de convertirte en poesía,
para que así no mueras en el intento,
para que no te desplomes en brazos incorpóreos.

Quieres que te convierta en poesía,
me lanzas a la cara tu humanidad,
tocas mis manos con destellos tenues.

Tienes ganas de que te convierta en poesía,
lo se por tu mirada sugerente,
lo siento en el calor de tu pasado.

Es definitivo, te convertiré en poesía.
aunque el holocausto ya ha hecho estragos,
a pesar de que todas las lunas han caído en un pozo profundo.

Serás poesía, más mis ojos no vivirán lo suficiente para admirarte
mi boca ya no recordará conscientemente el sabor de la tuya,
mis lozanías serán una añeja historia sin final feliz.

Sin embargo tu, seguirás siendo poesía,
pero de esas que son un sueño invernal,
de esas que parpadean lentamente en los espasmos de frio,
de aquellas invencibles en cada anochecer.

Si, serás poesía....


lunes, 1 de septiembre de 2008

La espera


Ya me olvidé del color ocre de tus viejos caminos,
mi sangre se enfrió en los senderos del tiempo,
las mustias enredaderas confundieron las entradas.


Y tu, hoy caminando de frente hacia mi has visto como las
tardes se ha n vuelto mas tristes.

Presuroso el miedo corrió a mi encuentro abrazandome con un listón
grisaceo.

Misterioso el temor se acostó en mi cama,
insatisfecha la curiosidad me ha tomado de la mano.

Has vuelto a observar mi espera...