lunes, 1 de septiembre de 2008

La espera


Ya me olvidé del color ocre de tus viejos caminos,
mi sangre se enfrió en los senderos del tiempo,
las mustias enredaderas confundieron las entradas.


Y tu, hoy caminando de frente hacia mi has visto como las
tardes se ha n vuelto mas tristes.

Presuroso el miedo corrió a mi encuentro abrazandome con un listón
grisaceo.

Misterioso el temor se acostó en mi cama,
insatisfecha la curiosidad me ha tomado de la mano.

Has vuelto a observar mi espera...


2 comentarios:

dijo...

Ojalá el miedo se vaya, ojalá no sea él quien tomo tu mano de nuevo...
besos

MAR dijo...

El destino y la magia circular de la vida te han puesto nuevamente en el camino de él o a él lo han puesto en tú camino. Bien dice Enredada, ojalá el miedo no te tome la mano y si lo hace quítasela.
hasta siempre.
Casiopea